A la hora de elegir una carrera que sabes que te hará feliz el resto de tu vida, no puedes elegir a la carrera, debes detenerte por un segundo y analizar si eso que eliges te hará feliz o millonario, desde mi punto de vista creo que la mayoría de las personas desde pequeños sus padres los forman para que cuando tengan que decidirse lo sepan y no tengan que adivinar, pero habremos otras a las que nos dicen que es lo que queramos y ¿si no sabemos lo que queremos?, esa pregunta solo la podemos responder nosotros  mismos y aun que yo quiera darme gustos no elegiría jamás la carrera equivocada  porque de esa decisión depende mi futuro.
Así que para mi futuro elegí la gastronomía, creo que es un buen comienzo, lo que me llama la atención es la variedad de conocimientos que puedes llegar a obtener sobre los alimentos que consumimos diariamente, es lo que se puede hacer con eso porque para mí  la gastrónomia más que una carrera es un arte, usar la creatividad en los platillos esta tan cerca de ser magia sentir como vuela tu mente organizando los colores, los sabores, los olores; sentir como tus papilas gustativas se alertan están pendientes de todo movimiento que ordena tu cerebro, La gastronomía para mí es como para el actor el escenario, me gustaría lanzar al mercado mi propia repostería que tuviera cualquier cantidad de panes, tortas, galletas; que  cuando un adulto, cansado de la rutina entre a mí repostería se le iluminen los ojos como  niño que se le iluminen los ojos de alegría que tenga una sonrisa tan inocente como la que algún día tubo que se deleite con tan ríos manjares que puedan imaginar, porque más que eso quiero entregarle una sonrisa a cada persona que cruce la puerta.

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